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Un solo ser final bajo la tierra


23 de Setiembre. Recordar a Neruda. Recordar el 11 del mismo mes. Había enfermo de gravedad, pero tal vez estaba más enfermo del horror que el dictador haría surgir, más enfermo de las detenciones, los silencios de sus allegados para evitarle la pena de los días... sus casas saquedas, su cortejo fúnebre bajo una lupa y, sin embargo, allí siguen La Chascona, La Sebastiana y su maravillosa morada en Isla Negra. Allí siguen sus caracolas, las recobradas y las ausentes; sus botellas, sus mapas, las muñecas y la María Celeste que llora de nostalgia por el mar. Aquí también siguen algunos de sus poemas en la memoria como esta Oda al Tiempo que comparto con ustedes


ODA AL TIEMPO
Dentro de ti tu edad

creciendo,

dentro de mí mi edad

andando.

El tiempo es decidido,

no suena su campana,

se acrecienta, camina,

por dentro de nosotros,

aparece

como un agua profunda

en la mirada

y junto a las castañas

quemadas de tus ojos

una brizna, la huella d

e un minúsculo río,

una estrellita seca

ascendiendo a tu boca.

Sube el tiempo

sus hilos

a tu pelo,

pero en mi corazón

como una madreselva

es tu fragancia,

viviente como el fuego.

Es bello

como lo que vivimos

envejecer viviendo.

Cada dia

fue piedra transparente,

cada noche

para nosotros fue una rosa negra,

y este surco en tu rostro o en el mío

son piedra o flor,

recuerdo de un relámpago.

Mis ojos se han gastado en tu hermosura,

pero tú eres mis ojos.

Yo fatigué tal vez bajo mis besos

tu pecho duplicado,

pero todos han visto en mi alegría

tu resplandor secreto.

Amor, qué importa

que el tiempo,

el mismo que elevó como dos llamas

o espigas paralelas

mi cuerpo y tu dulzura,

mañana los mantenga

o los desgrane

y con sus mismos dedos invisibles

borre la identidad que nos separa

dándonos la victoria

de un solo ser final bajo la tierra.

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