Hace unos días, un grupo de docentes del interior del país me pedía viajar a su ciudad para dictar una conferencia. Indagué sobre el tema y me respondieron que se trataba de valorar las ventajas y desventajas educativas de ingresar a la sociedad globalizada, la sociedad de la información. Pienso que el punto no es si estamos listos para ingresar en la sociedad de la información. Es más, creo que ya ingresamos. La pregunta es en qué rol ingresamos, qué lugar ocupamos en la sociedad de la información. La respuesta, sin duda, no es muy alentadora pues hemos ingresado como consumidores de ciencia y tecnología...no como productores. Cualquiera de nuestros jóvenes cree saber cómo funciona un celular porque sabe recibir llamadas, contestarlas, envíar mensajes, etc., pero si preguntasmos por los principios tecnológicos que hacen posible su funcionamiento seguro que callarán. La ausencia de una educación tecnológica no nos impide convertirnos en ciudadanos activos de la sociedad de la informaci...