Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como día internacional de la mujer

Feliz Día de la Mujer

Aún no abro mi bandeja de correos. La imagino llena de correos de amigas y amigos que han encontrado un poema, una nota curiosa, una broma o un elogiado perfil femenino en el que difícilmente me reconozco. Me pongo a pensar en la cantidad de frases que forman el imaginario de lo femenino y sus estereotipos. Frases como “es que las mujeres son más sensibles”, “son más ahorrativas”, “es fuerte para ser mujer”, “darle una tarjeta de crédito a una mujer puede ser letal”, “mujer al volante, peligro ambulante”, “con esa falda, parece buscar que le falten el respeto”, “no hijita, eso es para varones”, “para las mujeres el sexo y el amor deben estar unidos”, “esa chica desaliñada no parece mujer”, “para ser mujer le falta delicadeza”, “necesitas un hombre que te proteja”, “tú sabes, ella llora por todo”, “ni mi marido ni mis hijos cenan si yo no estoy”, “a ver, una vueltecita para que se te vea el detalle”, “no llores, pareces mujercita”, “tengo una chacha que es la mar de bruta, la pobrecita”...

FELIZ DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Si Dios fuera una mujer Mario Benedetti ¿Y si Dios fuera mujer? pregunta Juan sin inmutarse, vaya, vaya si Dios fuera mujer es posible que agnósticos y ateos no dijéramos no con la cabeza y dijéramos sí con las entrañas. Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez para besar sus pies no de bronce, su pubis no de piedra, sus pechos no de mármol, sus labios no de yeso. Si Dios fuera mujer la abrazaríamos para arrancarla de su lontananza y no habría que jurar hasta que la muerte nos separe ya que sería inmortal por antonomasia y en vez de transmitirnos pánico nos contagiaría su inmortalidad. Si Dios fuera mujer no se instalaría lejana en el reino de los cielos, sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno, con sus brazos no cerrados, su rosa no de plástico y su amor no de ángeles. Ay Dios mío, Dios mío si hasta siempre y desde siempre fueras una mujer qué lindo escándalo sería, qué venturosa, espléndida, imposible, prodigiosa blasfemia.