Se llamaba Magdalena era alta, espigada y bonita. Llevaba el cabello largo siempre en su lugar como recién salida del salón de belleza. Su voz era aguda, vibrante y llena de matices e inflexiones. Fue mi maestra en primaria. Yo la quería mucho y deseaba tanto parecerme a ella, lo mismo que todas mis compañeras. Mi madre la apreciaba mucho y esa admiración era compartida por las demás madres de familia. ¿Saben? En ese tiempo muchos niños, muchas madres, la sociedad entera tenía otra actitud frente al maestro. No sé en qué momento se empequeñeció esa mirada y cuándo los maestros se convirtieron en profesionales cuestionados por todos, en casi "villanos" que impiden el salto cualitativo al desarrollo, a la sociedad del conocimiento. No sé bien cómo fue ocurriendo. Lo que me queda claro es que las escuelas se volvieron más complacientes a la opinión de los padres, a las leyes de mercado y a esta inmediatez meridiana que nos hace suponer que la misión de la escuela es llenar de mucha información la cabeza de nuestros estudiantes. No han sido los maestros de base quienes han decidido los cambios curriculares, los que exigen que los niños lleven matemática cada vez más compleja desde los primeros grados de su escolaridad. Es el mercado. Es el surgimiento de las grandes cadenas de colegios que han impuesto el falso supuesto que "el dato", "la habilidad operativa" puede reemplazar a la creatividad, a la habilidad de cuestionamiento, los sentimientos y los valores. Magdalena era muy laboriosa y siempre nos estaba enseñando nuevas cosas. Sin embargo, no recuerdo un solo contenido de aquellos años. Lo que sí recuerdo son sus consejos, su sonrisa, sentirme querida y valorada día a día en todos los años en que tuve el privilegio de ser su alumna. Quisiera que mi hijo hubiera tenido la misma suerte. Lamentablemente, son otros tiempos y con la montaña de contenidos que sus maestros tienen que afrontar ya no hay tiempo para construir afectos profundos. No hay tiempo para nada más. Feliz Día, queridos maestros que, a contracorriente, construyen lazos de vida, lucidez de miradas y puentes de perseverante valor.
¿Hasta qué punto es positiva la Wikipedia en términos de credibilidad? No hay cibernauta que no la halla usado en algún momento, “Wiki, no me falles” me dice mi hijo cuando busca un dato que no aparece en los libros que tiene a la mano y “hay de todo” me dice un amigo que es un wikipedista colaborador y lector. Resulta evidente que nadie que se atrevería a colocar los artículos de Wikipedia como fuente de tesis o monografías universitarias.
Pérez-Lanzac, en un artículo aparecido en El País refiere “¿Y qué hay de los contras? También son unos cuantos. Los resumió en julio de 2006 el escritor Sam Vaknin -enemigo confeso de la Wikipedia- en un artículo que publicó en American Chronicle bajo el título 'Los seis pecados de la Wikipedia': 1. Es opaca: no se conoce a los autores de los artículos; 2. Es anárquica; 3. La fuerza es el principal derecho editorial, pues la autoridad va en función de la cuantía de participación (sin importar la calidad de ellos); 4. Está contra el verdadero conocimiento, pues los expertos reconocidos son rechazados y atacados en ella. ¿Quiénes son los eruditos?; 5. No es una enciclopedia aunque se presente como tal; 6. Es una fuente de difamación y violaciones del copyright.” Parte de estas afirmaciones son verdaderas, sobre todo en lo tocante a la anarquía y que no se conoce a los autores de los artículos; sin embargo, no hay porque pensar que el anonimato es sinónimo de opacidad. La literatura oral y tradicional, los cantares de gesta son magníficas muestras de obras anónimas que para nada pueden ser calificadas de opacas. La opacidad es tan democrática que puede estar en artículos, columnas, novelas y cuentos firmados por sus autores. En cuanto a la anarquía, no me parece un pecado capital pues cada tema exige su propia estructura y su propio estilo. Wikipedia es un monumento del trabajo colaborativo, de la democratización del conocimiento y de la escritura. Es de esperar que puedan presentarse inexactitudes y que tarden minutos u horas en detectarse y tampoco las obras impresas se salvan de los equívocos e imprecisiones. El vandalismo cibernético existe y la audacia del que confunde rumor con hechos demostrados también son peligros que se infiltran en una obra de gigantescas dimensiones como Wikipedia. Aún así, me quedo con esta magnífica posibilidad de poder subir artículos que no tienen que ser, necesariamente comerciales, de colocar datos de autores y temas emergentes. Esa es la finalidad de Wikipedia poner al alcance de cada persona de nuestro planeta la información que requiere, ofreciéndole la posibilidad de fertilizar e incrementar o corregir la información que se utiliza. Esas ventajas. Por todo ello… ¡Larga vida a la Wikipedia!
Vivió solo 27 años. Una leyenda del Rock. Una puerta de estremecimientos y preguntas que no quieres responder cuando llega la noche y la soledad merodea como siempre, pero con esa descarnada sonrisa de algunos momentos. Janis Joplin tenía un talento extremo, varias bandas que palidecían con su genialidad y un ir y venir del consumo de drogas. Salió de ese infierno por un prolongado tiempo hasta que un 4 de octubre de 1970 muere a causa de una sobredosis de heroína. Janis alguna vez dijo que “"hacía el amor con 25000 personas en el escenario y luego se volvía a casa sola..." talento y soledad muchas veces puede ser una combinación fatal.
Entrevista de Bruno Binbi a Silvio Rodríguez.16 de Mayo de 2009 Usted ha denunciado que el gobierno de Estados Unidos le ha negado la visa para el viaje que pensaba realizar para participar en las celebraciones por el 90º cumpleaños de Peter Seeger. ¿Podría relatarnos lo sucedido?
-Sucedió que fui invitado por la familia de Peter Seeger a formar parte de un homenaje que se le hizo el pasado 3 de mayo, cuando cumplió 90 años. Para mí era un honor formar parte de la celebración de una vida dedicada a cantar a favor de muy buenas causas. El abogado del evento me ayudó a solicitar una visa especial que el gobierno norteamericano tiene instituida para eventos culturales. Todos estábamos entusiasmados con ser parte de un reinicio de intercambios culturales entre Estados Unidos y Cuba, pero la realidad es que la visa no llegó. No la negaron; técnicamente todavía está en trámites, pero no llegó para lo que fue solicitada. El revuelo se produce porque unos días antes Obama había declarado que tenía la intención de cambiar las relaciones de Estados Unidos con el mundo, incluyendo a Cuba.
-Supongamos que en vez de pedir la visa, usted se hubiese lanzado al mar en una balsa, ¿lo habrían dejado entrar?
-No sólo me hubieran dejado entrar: me hubieran exhibido como trofeo.-Quizás este hecho sirva para explicar mejor lo que sucede con los cubanos que quieren viajar a Estados Unidos.
¿En qué consiste la ley de ajuste cubano y cuál es su relación con el fenómeno de los “balseros”?
-Según esa ley, hay dos tipos de cubanos: pies mojados y pies secos. Los pies mojados son los emigrantes ilegales que son interceptados en el mar y son devueltos a Cuba. Los pies secos son los afortunados que logran pisar tierra antes que la Marina norteamericana los detecte, por lo que adquieren el derecho a la residencia al cabo de un año. Esta suerte de concurso macabro ha estimulado las salidas ilegales y el tráfico humano (somos el único país del mundo al que Estados Unidos se lo aplica) y el albur de cruzar el estrecho de la Florida le ha costado la vida a mucha gente.
-¿Los cubanos pueden salir de Cuba cuando quieren o el gobierno les impide la salida?
-Para salir o entrar de nuestro país los ciudadanos cubanos requerimos un permiso especial que otorga el gobierno. Esa medida no es una ley: se tomó a principios de la Revolución, como control de fronteras. En mi criterio es obsoleta, además de que daña mucho a Cuba políticamente. Yo creo que debiera ser eliminada.
-En los últimos meses se ha hablado de la posibilidad del inicio de un diálogo entre el gobierno cubano y el nuevo presidente norteamericano Barack Obama, que de hecho fue uno de los reclamos que el presidente norteamericano recibió de sus pares de Latinoamérica en la última cumbre de la OEA. ¿Cree usted que ese diálogo es posible?
-De ese asunto conozco la reiterada disposición de diálogo del gobierno cubano y las manifestaciones presuntamente conciliatorias de Obama en la cumbre de Trinidad y Tobago. Después la prensa ha dicho que funcionarios cubanos y norteamericanos se han reunido en Washington para precisar los puntos que deberán hablarse al más alto nivel. Hasta ahí mi información.
-¿Cómo debería ser ese diálogo?
-Respetuoso, en condiciones de igualdad para ambas partes, creo yo.
-¿Qué significa la elección de Obama? ¿Cree que puede suponer un cambio para la relación de EE.UU. con América Latina, o todo seguirá igual?
-América Latina ha cambiado y tiende a cambiar cada vez más, en busca de su emancipación respecto al norte. Esto ha influido más en sus relaciones con Estados Unidos que el hecho de que Obama haya salido presidente. Cuba es un símbolo de dignidad. América Latina le está haciendo ver a Estados Unidos su inconformidad con el bloqueo. Aun así hace unos días, en un foro en Canadá, un analista dijo que Cuba “no tenía méritos” para estar entre las prioridades de la actual presidencia. Si esa afirmación fuera cierta, cabría preguntarse hasta dónde esa “falta de méritos” implica al resto de América Latina.
-El gobierno de Estados Unidos lleva años hablando de la “democratización” de Cuba. ¿Qué significa para usted, como cubano, hablar de democracia?
-Hay quienes entienden la democracia simplemente como un respaldo a cualquier iniciativa, incluso la de explotar a los semejantes. Otros pensamos que la democracia debe tener muy en cuenta los derechos de los menos favorecidos económicamente. Desde hace más de 100 años Cuba es un país manifiestamente pretendido por los gobiernos de Norteamérica, quienes con ese fin han cometido atentados muy graves contra nuestra soberanía, como la Enmienda Platt, de inicios de siglo XX, que les otorgaba un supuesto derecho a intervenir en Cuba cuando lo consideraran necesario. Por cosas como esa los conceptos de democracia e independencia están muy interrelacionados para los cubanos.
-Usted ha sido diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. ¿Cómo funciona el sistema electoral cubano?
-Está concebido en lo que en Cuba se llama democracia socialista; comienza en la base con proposiciones de las organizaciones de masas y va ascendiendo en discusiones asamblearias hasta llegar a los niveles nacionales. Por supuesto, la necesidad de defensa de la Revolución ha condicionado políticamente nuestro sistema. Esto nunca se ha dicho así, pero a mi modo de ver son requisitos ideológicos que la resistencia al imperio impone a la Cuba actual.
-¿Cree usted que si se habilitara la formación de otros partidos políticos eso haría más democrático al sistema?
-Hasta donde sé, la palabra democracia quiere decir gobierno del pueblo. Se supone que si el pueblo gobierna es en su beneficio. El pluripartidismo no es garantía per se de que los pueblos se gobiernen. Sobran ejemplos de países con varios partidos que ninguno defiende las razones populares. Suelen mandar los políticos, muchas veces comprometidos con las oligarquías. ¿Cómo se puede identificar la democracia con la defensa de los intereses de los ricos, que en todo el mundo son los menos? La única forma es haciéndole creer a los pobres que un día van a ser ricos. A mí me parece que, más que partidos, hace falta más voluntad de hacer justicia.
Sobre el bloqueo-Actualmente, ¿cuáles son las consecuencias concretas que trae a los cubanos el bloqueo norteamericano?
-El estrangulamiento del comercio y de la economía, la pérdida de miles de millones de dólares. La imposibilidad de hacer transacciones a través de bancos o entidades que tengan relaciones con Estados Unidos, porque ellos les aplican su ley Helms-Burton. Se nos niegan los créditos y el acceso a la tecnología de punta. No sólo no podemos comprar equipos médicos y computadoras, ni siquiera podemos adquirir micrófonos o piezas de repuesto para un estudio de grabación. Han borrado a Cuba hasta de los mapas de las líneas aéreas. Busch nos puso en una lista de países que ayudan al terrorismo. El nuevo gobierno norteamericano acaba de confirmarlo. Toda esta hostilidad dura ya medio siglo. Todavía dicen que lo hacen para ayudar al pueblo cubano.
-Imagine por un instante que Obama anunciara el levantamiento del bloqueo. ¿Qué cree usted que pasaría en Cuba? ¿Qué consecuencias tendría eso en la vida de los cubanos y en las relaciones de Cuba con Estados Unidos?
-Cuba no sólo es lo que ha escogido ser; también es lo que ha podido ser, y esto ha sido gracias a la marcada enemistad de un poder exterior grande y cercano. Sin embargo, a estas alturas, parece haber un punto en el que estamos de acuerdo. Ese punto es que Cuba debe cambiar, evolucionar. Lo dice la dirección de la Revolución, lo dice Obama, lo han dicho muchos políticos y analistas; lo dice el pueblo revolucionario y lo dice también la oposición. Pues yo creo que lo único que provocará ese cambio con cierta rapidez es el levantamiento incondicional del bloqueo. Esa nueva realidad inevitablemente tendrá consecuencias en nosotros. Pero lo que ocurra será lo que merecemos los cubanos por ser como somos y no porque nos lo imponen desde afuera. Si no se levanta el bloqueo, Cuba va a seguir resistiendo. De eso estoy seguro. Y nuestra evolución será más lenta y dolorosa, como ha sido hasta ahora.
Cuando lo bautizaron, le adjudicaron cinco nombres: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno. Nosotros lo conocimos como Mario Benedetti y muchos nos enamoramos y desenamoramos acompañados de sus versos. Los chicos progres de entonces, nos sentíamos más progresistas leyendo a Benedetti y así incursionamos en su narrativa. A mí, en particular, me gustó Gracias por el fuego; pero, afectivamente, me tocó Primavera con una esquina rota. Recuerdo haber llorado cuando me aproximaba al final. Es una de las pocas novelas que, categóricamente, nunca releeré. Prefiero quedarme con el exacto aroma de la primera lectura, con las sensaciones que despertó en mi corazón de revolucionaria de café. Mario Benedetti ha partido, igual que las utopías colectivas de entonces, igual que los fuegos y fulgores de nuestros años maravilosos. Y como todo ello, ha partido para quedarse por siempre.
Saya es un robot de última generación. Luce como si su rostro hubiera sido maldecido por el botox y unas cuantas decenas de cirugías. Es capaz de dictar clases en varios idiomas. Puede dar instrucciones a sus estudiantes y revisar las tareas previstas. También ha sido diseñada para imitar emociones tales como el miedo, la alegría, la tristeza, el rechazo, la tristeza y el enfado. No es ficción. Un grupo de niños japoneses ya han pasado por la experiencia de tener una clase con Saya. Al terminar la sesión, declararon que fue una clase divertida y hasta se animaron a darle unos pellizcos de los que jamás podría aceptar una maestra humana.
El creador de Saya es un profesor Tokio Hiroshi Kobayashi de la Universidad de Ciencias de Tokyo. Kobashi afirma “No estamos intentando hacer algo que ocupe el lugar de los profesores, sino que nuestro motivo principal para construir este robot es utilizar nueva tecnología para enseñar a los niños tecnología”. Al parecer, Saya es el sujeto y objeto motivador de aprendizaje. Por un lado, enseña tecnología y, al mismo tiempo, familiariza al niño con la tecnología que ella en sí representa.
Es un hecho, que surgirán nuevas versiones de robots profesores y las nuevas Sayas, incorporarán más y más semejanzas con los docentes de carne y hueso. Los años de inversión en preparar un maestro de muy alto nivel académico se convertirían en corto tiempo para crear nuevos y más avanzados prototipos. Saya puede tener las últimas investigaciones en cuestión de minutos o segundos.
El inconveniente de Saya es que necesita siempre estar monitoreada. En su caso, no se trata del respeto a los principios, reglas y normas que "monitorean" a los seres humanos. Se trata de la ausencia de voluntad, de libre albedrío para decidir por sí misma, por ejemplo, si decide hacer un alto a su clase para dedicarse a la gratuidad del juego, a hablar de los propios sueños o escuchar a sus alumnos hablar de sus anécdotas y disfrutarlas de verdad. No fingir que se disfruta. No simular que se enoja ni que se emociona. Sentir. Algo tan simple y a veces incómodo para un ser humano. Miss Saya tiene ojos, pero carece de mirada; tiene boca, pero nunca una sonrisa; expresa enojo, pero no produce adrenalina. Y para terminar, la algorítimica Miss Saya nunca podrá comprender las emociones que la más despistada profesora seguramente inspira.
De pronto, hoy, me llegó un nombre en los primeros minutos de mi vigilia…Willy Pinto Gamboa. Incondicional amigo, fino narrador, editor y ante todo, un abrazo abierto para acunar confidencias, decepciones y divagar sobre las razones o pretextos que nos atan a la vida. No sé si tuvimos amigos comunes. Nunca caímos en la tentación, tan propia de los escritores, de hablar de los demás. Ni mal ni bien nunca hablamos de nadie, sí mucho de narrativa, dramaturgia y poesía. Willy poseía una voz cautelosa, tibia y a ratos celebrante. Sus grandes manos permanecían quietas en largos momentos y de pronto se avivaban y parecían dibujar las locuras metafísicas que tejíamos en complicidad. Nos veíamos a menudo y siempre me pedía un artículo. Casi nunca cumplía en llevarle algo, pero igual recibía esa colosal sonrisa de bienvenida que me parecía un paréntesis en la vida de un hombre demasiado lúcido para ser simplemente feliz. Hoy sin mediar motivo, recordé a Willy, pero creo que hace mucho que extraño a este amigo que se fue hace mucho y cuyos escritos empezaré a releer esta tarde.
En la foto, vemos a Willy en una edad en la que yo no lo conocí. Está de pie, de perfil, con anteojos.